domingo, 7 de agosto de 2016

SEGURO UNIVERSAL DE SALUD

EL SEGURO UNIVERSAL DE SALUD
La asistencia sanitaria universal, asistencia sanitaria pública, asistencia de salud pública o sanidad pública hace referencia al acceso a asistencia sanitaria completa y la salud pública de todos los residentes de un país o región geográfica o política sin importar su capacidad económica, situación personal. La asistencia sanitaria universal responde a la demanda del derecho a la salud,1 inscribiéndose en los derechos económicos, sociales y culturales (DESC)2 3 considerados derechos humanos de segunda generación.
Sostiene la Organización Mundial de la Salud que el objetivo de la cobertura sanitaria universal es asegurar que todas las personas reciban los servicios sanitarios que necesitan, sin tener que pasar penurias financieras para pagarlos.
Para que una comunidad o un país pueda alcanzar la cobertura sanitaria universal se han de cumplir varios requisitos, a saber:
Existencia de un sistema de salud sólido, eficiente y en buen funcionamiento, que satisfaga las necesidades de salud prioritarias en el marco de una atención centrada en las personas (incluidos servicios de VIH, tuberculosis, paludismo, enfermedades no transmisibles, salud materno-infantil) para lo cual deberá:
  • proporcionar a las personas información y estímulos para que se mantengan sanas y prevengan enfermedades,
  • detectar enfermedades tempranamente,
  • disponer de medios para tratar las enfermedades,
  • ayudar a los pacientes mediante servicios de rehabilitación.
La Asequibilidad de los recursos disponibles a través de  un sistema de financiación de los servicios de salud, de modo que las personas no tengan que padecer penurias financieras para utilizarlos. Esto se puede lograr por distintos medios.
El Acceso a medicamentos y tecnologías esenciales para el diagnóstico y tratamiento de problemas médicos.
Favorecer el recurso humano mediante una dotación suficiente de personal sanitario bien capacitado y motivado para prestar los servicios que satisfagan las necesidades de los pacientes, sobre la base de las mejores pruebas científicas disponibles.
La cobertura sanitaria universal implica la necesidad de reconocer la función crucial que desempeñan todos los sectores para asegurar la salud de las personas, en particular los de transporte, educación y planificación urbana.
Tiene consecuencias directas para la salud de la población. El acceso a los servicios sanitarios permite a las personas ser más productivas y contribuir más activamente al bienestar de sus familias y comunidades. Además, asegura que los niños puedan asistir a la escuela y aprender. Al mismo tiempo, la protección contra riesgos financieros impide que las personas se empobrezcan al tener que pagar de su propio bolsillo los servicios de salud. Por lo tanto, la cobertura sanitaria universal es un componente fundamental del desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza, y un elemento clave de todo esfuerzo por reducir las desigualdades sociales. La cobertura universal es el sello distintivo de un gobierno determinado a mejorar el bienestar de todos sus ciudadanos.
La cobertura universal está sólidamente basada en la Constitución de la OMS de 1948, en la que se declara que la salud es un derecho humano fundamental, así como en el programa de Salud para todos establecido en 1978 en la declaración de Alma-Ata. La equidad es un aspecto primordial. Eso significa que los países deben evaluar los progresos no solo en el conjunto de la población nacional, sino en los diferentes grupos (por ejemplo, los grupos determinados por niveles de ingresos, sexo, edad, lugar de residencia, condición de migrante u origen étnico).
La asistencia sanitaria universal se provee en la mayoría de países desarrollados, y en muchos paí-ses en desarrollo a lo largo del globo. En la década de 1880, la mayoría de alemanes obtuvieron cobertura bajo el sistema de asistencia sanitaria obligatoria adelantado por Otto von Bismarck. El National Health Service del Reino Unido fue el primer sistema universal de asistencia sanitaria provista por el gobierno. Se estableció en 1948.
El sistema universal de asistencia sanitaria contrasta con los sistemas de asistencia sanitaria en los Estados Unidos y en Sudáfrica, aunque Sudáfrica es uno de los muchos países que intentan reformar su sistema de asistencia sanitaria.
El 23 de marzo de 2010, el presidente de los Estados Unidos Barack Obama promulga la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible en reforma del sistema sanitario estadounidense.
En el tercer mundo, el sistema nacional de salud de Cuba es considerado un ejemplo, pues provee, cuidados de salud para todas las incidencias de salud a toda la población cubana.
Solo en el continente europeo la sanidad universal es un derecho ampliamente reconocido por la mayoría de países. Entre los sistemas universales actuales más completo están francés, el italiano, y el británico.
 Fuera de Europa está reconocida en algunos países americanos como Canadá, Argentina, Chile, Venezuela o Cuba. También otros países de tradición europea como Australia y Nueva Zelanda cuentan con sistemas sanitarios universales.
 Otros ejemplos son Medicare en Australia, establecido en la década de 1970, y por el mismo nombre, Medicare de Canadá, establecido entre 1966 y 1984.
En la década de 1880, la mayoría de alemanes obtuvieron cobertura bajo el sistema de asistencia sanitaria obligatoria adelantado por Otto von Bismarck. El National Health Service del Reino Unido fue el primer sistema universal de asistencia sanitaria provista por el gobierno. Se estableció en 1948.
El 23 de marzo de 2010, el presidente de los Estados Unidos Barack Obama promulga la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible en reforma del sistema sanitario estadounidense. En el tercer mundo, el sistema nacional de salud de Cuba es considerado un ejemplo, pues provee, cuidados de salud para todas las incidencias de salud a toda la población cubana.
Los sistemas más próximos a nuestro mundo hispanoparlante y regional son los de España (Sistema Nacional de Salud), de Chile (Servicio Nacional de Salud), que básicamente concentran  la dirección política y coordinación en el Estado central ( Ministerio de Salud) y la gestión a cargo de cada comunidad autónoma o provincia.
Desde los Organsimos Internacionales,  se ha dicho,  Directora General de la Organización Mundial de la Salud en su discurso de aceptación del cargo, pronunciado el 23 de mayo de 2012 ante la 65a Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, Suiza: "la cobertura universal es el concepto más poderoso que la salud pública puede ofrecer. Representa el medio de lograr mayor eficiencia y mejor calidad, y puede quitarnos de encima el peso aplastante de las enfermedades no transmisibles que actualmente agobia al mundo. La cobertura universal es el concepto general que exige soluciones a los mayores problemas con que se enfrentan los sistemas de salud".
El objetivo es el terminar con la “fractura, inequidad y redundancia" del sistema actual de Salud, ( por el que existen tres subsistemas Público, Privado y de  la Seguridad Social), y con el objetivo de  universalizar la atención en salud, y permitir que 15 millones de personas-accedan a la mejor atención de salud, en un sistema universal para toda la república, mediante ficha médica e historia clínica y acceder a los servicios de calidad que necesitan, incluyendo descuentos en medicamentos.
Se ha dictado en fecha 2 de agosto de 2016  el Decreto de Necesidad y Urgencia  908/2016, en el que se expresa que el Sistema Nacional del Seguro de Salud tiene como objetivo procurar el pleno goce del derecho a la salud de todos los habitantes de la República Argentina, sin discriminación social, económica, cultural o geográfica, organizándose dentro de una concepción integradora del sector y del concepto de salud, donde la autoridad pública afirme su papel de conducción general del Sistema y las sociedades intermedias consoliden su participación en la gestión directa de las acciones.
Fundamentalmente tiene por objetivo proveer el otorgamiento de prestaciones de salud igualitarias, integrales y humanizadas, tendientes a la promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la salud humana, que respondan al mejor nivel de calidad disponible y garanticen a los beneficiarios la obtención del mismo nivel de prestaciones eliminando toda forma de discriminación en base a criterios de justicia distributiva.
La distribución poblacional en base a la cobertura de salud, actualmente las Obras Sociales Nacionales cuentan con aproximadamente VEINTE MILLONES (20.000.000) de afiliados, unos SIETE MILLONES (7.000.000) se encuentran cubiertos por las Obras Sociales Provinciales y otro MILLÓN (1.000.000) de habitantes mantienen su cobertura a través de otros subsistemas de seguridad social tales como las obras sociales Universitarias o de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y otras locales como la Dirección de Ayuda Social para el Personal del Congreso de la Nación o la Obra Social del Poder Judicial de la Nación, a los que deben sumarse los sistemas de medicina privada ( con aproximadamente 5.000.000 de afiliados) y el PAMI ( 5.000.000 de afiliados).  Poniendo en la mira los que tienen cobertura pactada y los que no la tienen.
Tienen cobertura pactada aquellos que tienen acceso a un financiador sea público, privado o de la seguridad social. No tienen cobertura pactada aquellos que solo son beneficiarios de la salud pública.
Se pretende el acceso a las prestaciones médico asistenciales sin distinción mediante la Cobertura Universal de Salud, con la finalidad de asegurar el acceso de la población a servicios de calidad integrados y basados en la Atención Primaria de la Salud.
Con esto se pretende concluir el estado de EMERGENCIA SANITARIA dispuesto por las leyes N° 26.204 y sucesivamente prorrogado por las Leyes Nros. 26.339, 26.456, 26.563, 26.729 , 26.896 y N°  27.200  que  ha prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2017   
La SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD, Organismo descentralizado de la Administración Pública Nacional, en jurisdicción del hoy MINISTERIO DE SALUD, con personalidad jurídica y con un régimen de autarquía administrativa, económica y financiera y en calidad de ente de supervisión, fiscalización y control de los agentes que integran el SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD, constituído por la  fusión de TRES (3) organismos en jurisdicción del hoy MINISTERIO DE SALUD, el INSTITUTO NACIONAL DE OBRAS SOCIALES, la DIRECCION NACIONAL DE OBRAS SOCIALES y la ADMINISTRACION NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD, con la finalidad de permitir un correcto desenvolvimiento del Sistema Nacional del Seguro de Salud, ya que algunos contenían objetivos, competencias, funciones y responsabilidades superpuestas.
Que también absorbió la ADMINISTRACION DE PROGRAMAS ESPECIALES, y que tenía  el objetivo de la implementación y la administración de los recursos afectados al apoyo financiero de los agentes de salud y a los planes y programas de salud destinados a los beneficiarios del Sistema, conforme a la Ley N O 23.661 y sus modificatorias.
Junto con ello se le transfirió el FONDO SOLIDARIO DE REDISTRIBUCIÓN una significativa reserva de capital disponible —originado en la ADMINISTRACIÓN DE PROGRAMAS ESPECIALES— como consecuencia de la inobservancia de las disposiciones legales vigentes en la materia.  Este se compuso de los recursos adelantados por los Agentes del Seguro Nacional de Salud a los afiliados, por prestaciones de alto costo y escasa accesibilidad, que el Estado Nacional reembolsaba. Estos son entonces créditos que adelantaban los financiadores por cuenta  del Programa, y que debían serles reembolsados. Por el no pago de los recursos originados en estos reclamos de las Obras Sociales  y Agentes del Seguro Nacional de Salud, se decidió que dichos fondos fueran reembolsados hasta el 2014, quedando pendiente el año 2015 en evaluación, y con el  objetivo político de  fortalecer el financiamiento del SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD, promoviendo la atención sanitaria integral a fin de garantizar el acceso a la salud de toda la población, afianzando los principios de equidad y solidaridad que inspiraron su creación.
Los ejes de esta política son:
-Integración del sistema y fortalecimiento de los hospitales públicos. Son uno de los actores más perjudicados por el sistema, porque atienden a beneficiarios de obras sociales y prepagas sin cobrar casi nunca por sus servicios. El sistema es demasiado complejo y los pagos llegan demasiado tarde. Para revertir esta situación, y empezar a integrar el sistema público y los sistemas privados, a partir de ahora las prestaciones que los hospitales públicos den a beneficiarios de obras sociales se van a pagar, después de un período de adaptación, en menos de 30 días.
-Cambio en la manera de financiar la atención a las personas con discapacidad. En lugar de ser pagado por la obras sociales para esperar después el reintegro del Ministerio de Salud (lo que genera demoras y gastos administrativos), el Ministerio está creando un programa, llamado "Integración", para pagar directamente a través del FSR las prestaciones médicas de las personas con discapacidad, liberando a las obras sociales y haciendo "más sencillo" el proceso.
-Readecuación de la manera en la que se distribuyen los recursos del Fondo Solidario de Redistribución. Buscarán hacerlo “más equitativo" para los afiliados de las obras sociales que tienen un menor salario promedio.
Esto se desarrollara mediante la implementación de un FIDEICOMISO la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD constituirá un FIDEICOMISO DE ADMINISTRACIÓN, cuyo fiduciario será el BANCO DE LA NACION ARGENTINA, con el objeto de financiar la estrategia de COBERTURA UNIVERSAL DE SALUD (CUS) que instrumentará el MINISTERIO DE SALUD, y cuyo funcionamiento será oportunamente fijado por la reglamentación que al efecto se dicte.
-Creación de una Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud. El Gobierno envió al Congreso un proyecto para crear una agencia que estudie los medicamentos, productos, técnicas y procedimientos adecuados para atender cada enfermedad, con el objetivo de bajar costos y evitar sobreprecios. También será responsable de establecer las técnicas sanitarias que tendrán carácter vinculante con la justicia, lo que va a ayudar a bajar la judicialización del sistema.
-Repartición de un fondo de casi 30.000 millones de pesos. El 15% de los aportes para obras sociales de todos los empleados del país va al Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que tiene una serie de programas para compensar a las obras sociales con empleados de menores ingresos y financiar tratamientos de alta complejidad, entre otros. Según sus reglas, lo que no se usa de este fondo debe devolverse y repartirse equitativamente entre las obras sociales.
1) 8.000 millones de pesos irán a fortalecer los hospitales públicos y ayudarlos a preparar el lanzamiento y el desarrollo de la Cobertura Universal de Salud, que se transfieren al FIDEICOMISO antes indicado.
2) 2.704 millones de pesos serán para pagar la deuda histórica que tiene la Superintendencia de Servicios de Salud con las obras sociales por tratamientos médicos de alto costo ya brindados.
3) 4.500 millones de pesos serán para un Fondo de Emergencia y Asistencia para brindar apoyo económico a obras sociales ante situaciones de epidemias, implementar campañas de prevención de enfermedades y adquirir o reparar centros de salud propios.
4) Por el remanente de $ 14.267.913.875,96, se deberán suscribir a valor de mercado "BONOS DE LA NACIÓN ARGENTINA EN PESOS 2020", a cuyos fines se faculta al Órgano Responsable de la Coordinación de los Sistemas que integran la Administración Financiera del Sector Público Nacional a emitir con cargo al presente decreto los títulos correspondientes. Dichos bonos permanecerán hasta su total amortización en custodia del BANCO DE LA NACIÓN ARGENTINA, en una cuenta a nombre de la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD.
Por su parte las provincias y la Nación, se vinculan mediante el “Programa SUMAR”.
Este tenía como objetivo el aseguramiento público de la salud que asocia y vincula derechos con prestaciones y servicios. Así, el Programa SUMAR explicita cobertura de salud para su población objetivo respecto de un conjunto de prestaciones priorizadas, promoviendo desde una perspectiva de equidad, mejores condiciones de acceso a servicios de salud, y favoreciendo el efectivo ejercicio del derecho a la salud.
Los Seguros Provinciales de Salud, como ejemplo de financiamiento de los recursos y facultades no delegadas a la Nación, ya hacían explícita la cobertura universal en sus distintos ejes: población, prestaciones y protección financiera.
Explicitar y mejorar de manera progresiva y secuenciadamente la cobertura pública de salud respecto de un conjunto de prestaciones priorizadas bajo criterios técnicos.
Alcanzar niveles deseables de cobertura efectiva y calidad de servicios de salud en la población.
Promover líneas de cuidado integrales de la salud y prestaciones asociadas, priorizadas mediante el consenso con referentes nacionales y provinciales en las distintas temáticas de salud.
Nominar a toda la población.
Implementar un sistema de incentivos que guíe esfuerzos hacia metas crecientes sujetas a esquemas de monitoreo y auditoría.
Promover un cambio cultural en la visión y gestión de la salud que priorice la estrategia de Atención Primaria, un desempeño eficaz del sistema público y la utilización efectiva de servicios de salud por parte de la población.
Mejorar los procesos de planificación y coordinación de resultados en salud entre niveles gubernamentales, en el marco de una organización federal del país y bajo mecanismos de cooperación.
Centrar el eje de la promoción del cambio en los establecimientos empoderando a los equipos de la salud.
Dar contenido al Derecho a la Salud, otorgando identidad a la población frente al sistema público de salud, explicitando su cobertura y generando mecanismos de información
OBJETIVOS:
ANEXO 1
  • Identificación, nominalización y documentación de beneficiarios de la Cobertura Universal de Salud.
  • Mejoramiento de las determinantes sociales de salud.
  • Desarrollo, equipamiento y puesta en valor de efectores públicos de salud.
  • Fortalecimiento y modernización del sector público de salud.
  • Acciones de Atención Primaria de la Salud.
  • Desarrollo y optimización de las Redes Integradas de Servicios de Salud.
  • Mejoramiento de la calidad de los servicios de salud.
  • Fortalecimiento de los recursos humanos en salud.
  • Actividades de Promoción y Protección de la salud y medicina preventiva.
ANEXO ll
Asistencia financiera a obras sociales ante situaciones de Epidemias y o Emergencias en el ámbito del territorio nacional.
Asistencia financiera a obras sociales que desarrollen programas de prevención aprobados por la Superintendencia de servicios de Salud.
Apoyo financiero a las obras sociales para la adquisición y/o remodelación de efectores propios.
Asistencia financiera para la adquisición de equipamiento tecnológico para efectores propios de la seguridad social.
Asistencia financiera para programas de fortalecimiento institucional de las obras sociales.
Apoyo financiero para programas de modernización institucional en el campo informático.
Financiamiento de situaciones de excepción, no contempladas en las normativas vigentes y que produzcan un impacto negativo sobre la situación económico financiera de las obras sociales.

Resta la implementación por las resoluciones del Ministerio de Salud de la Nación. 

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