EL
SEGURO UNIVERSAL DE SALUD
La asistencia sanitaria universal, asistencia
sanitaria pública, asistencia de salud pública o sanidad pública hace
referencia al acceso a asistencia sanitaria completa y la salud pública de
todos los residentes de un país o región geográfica o política sin importar su
capacidad económica, situación personal. La asistencia sanitaria universal
responde a la demanda del derecho a la salud,1 inscribiéndose en los derechos
económicos, sociales y culturales (DESC)2 3 considerados derechos humanos de
segunda generación.
Sostiene la Organización Mundial de la Salud que el
objetivo de la cobertura sanitaria universal es asegurar que todas las personas
reciban los servicios sanitarios que necesitan, sin tener que pasar penurias
financieras para pagarlos.
Para que una comunidad o un país pueda alcanzar la
cobertura sanitaria universal se han de cumplir varios requisitos, a saber:
Existencia de un sistema de salud sólido, eficiente y
en buen funcionamiento, que satisfaga las necesidades de salud prioritarias en
el marco de una atención centrada en las personas (incluidos servicios de VIH,
tuberculosis, paludismo, enfermedades no transmisibles, salud materno-infantil)
para lo cual deberá:
- proporcionar a las personas información y estímulos para que se
mantengan sanas y prevengan enfermedades,
- detectar enfermedades tempranamente,
- disponer de medios para tratar las enfermedades,
- ayudar a los pacientes mediante servicios de rehabilitación.
La Asequibilidad de los recursos disponibles a través de
un sistema de financiación de los
servicios de salud, de modo que las personas no tengan que padecer penurias
financieras para utilizarlos. Esto se puede lograr por distintos medios.
El Acceso a medicamentos y tecnologías esenciales para
el diagnóstico y tratamiento de problemas médicos.
Favorecer el recurso humano mediante una dotación
suficiente de personal sanitario bien capacitado y motivado para prestar los
servicios que satisfagan las necesidades de los pacientes, sobre la base de las
mejores pruebas científicas disponibles.
La cobertura sanitaria universal implica la necesidad
de reconocer la función crucial que desempeñan todos los sectores para asegurar
la salud de las personas, en particular los de transporte, educación y planificación
urbana.
Tiene consecuencias directas para la salud de la
población. El acceso a los servicios sanitarios permite a las personas ser más
productivas y contribuir más activamente al bienestar de sus familias y comunidades.
Además, asegura que los niños puedan asistir a la escuela y aprender. Al mismo
tiempo, la protección contra riesgos financieros impide que las personas se
empobrezcan al tener que pagar de su propio bolsillo los servicios de salud.
Por lo tanto, la cobertura sanitaria universal es un componente fundamental del
desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza, y un elemento clave de todo
esfuerzo por reducir las desigualdades sociales. La cobertura universal es el
sello distintivo de un gobierno determinado a mejorar el bienestar de todos sus
ciudadanos.
La cobertura universal está sólidamente basada en la
Constitución de la OMS de 1948, en la que se declara que la salud es un derecho
humano fundamental, así como en el programa de Salud para todos establecido en
1978 en la declaración de Alma-Ata. La equidad es un aspecto primordial. Eso
significa que los países deben evaluar los progresos no solo en el conjunto de
la población nacional, sino en los diferentes grupos (por ejemplo, los grupos
determinados por niveles de ingresos, sexo, edad, lugar de residencia,
condición de migrante u origen étnico).
La asistencia sanitaria universal se provee en la
mayoría de países desarrollados, y en muchos paí-ses en desarrollo a lo largo
del globo. En la década de 1880, la mayoría de alemanes obtuvieron cobertura
bajo el sistema de asistencia sanitaria obligatoria adelantado por Otto von
Bismarck. El National Health Service del Reino Unido fue el primer sistema
universal de asistencia sanitaria provista por el gobierno. Se estableció en
1948.
El sistema universal de asistencia sanitaria contrasta
con los sistemas de asistencia sanitaria en los Estados Unidos y en Sudáfrica,
aunque Sudáfrica es uno de los muchos países que intentan reformar su sistema
de asistencia sanitaria.
El 23 de marzo de 2010, el presidente de los Estados
Unidos Barack Obama promulga la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de
Salud Asequible en reforma del sistema sanitario estadounidense.
En el tercer mundo, el sistema nacional de salud de
Cuba es considerado un ejemplo, pues provee, cuidados de salud para todas las
incidencias de salud a toda la población cubana.
Solo en el continente europeo la sanidad universal es
un derecho ampliamente reconocido por la mayoría de países. Entre los sistemas
universales actuales más completo están francés, el italiano, y el británico.
Fuera de Europa
está reconocida en algunos países americanos como Canadá, Argentina, Chile,
Venezuela o Cuba. También otros países de tradición europea como Australia y
Nueva Zelanda cuentan con sistemas sanitarios universales.
Otros ejemplos
son Medicare en Australia, establecido en la década de 1970, y por el mismo
nombre, Medicare de Canadá, establecido entre 1966 y 1984.
En la década de 1880, la mayoría de alemanes
obtuvieron cobertura bajo el sistema de asistencia sanitaria obligatoria
adelantado por Otto von Bismarck. El National Health Service del Reino Unido
fue el primer sistema universal de asistencia sanitaria provista por el
gobierno. Se estableció en 1948.
El 23 de marzo de 2010, el presidente de los Estados
Unidos Barack Obama promulga la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de
Salud Asequible en reforma del sistema sanitario estadounidense. En el tercer
mundo, el sistema nacional de salud de Cuba es considerado un ejemplo, pues
provee, cuidados de salud para todas las incidencias de salud a toda la
población cubana.
Los sistemas más próximos a nuestro mundo
hispanoparlante y regional son los de España (Sistema Nacional de Salud), de Chile
(Servicio Nacional de Salud), que básicamente concentran la dirección política y coordinación en el
Estado central ( Ministerio de Salud) y la gestión a cargo de cada comunidad autónoma
o provincia.
Desde los Organsimos Internacionales, se ha dicho, Directora General de la Organización Mundial
de la Salud en su discurso de aceptación del cargo, pronunciado el 23 de mayo
de 2012 ante la 65a Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra, Suiza: "la cobertura universal es el concepto más
poderoso que la salud pública puede ofrecer. Representa el medio de lograr
mayor eficiencia y mejor calidad, y puede quitarnos de encima el peso
aplastante de las enfermedades no transmisibles que actualmente agobia al
mundo. La cobertura universal es el concepto general que exige soluciones a los
mayores problemas con que se enfrentan los sistemas de salud".
El objetivo es el terminar con la “fractura, inequidad
y redundancia" del sistema actual de Salud, ( por el que existen tres
subsistemas Público, Privado y de la
Seguridad Social), y con el objetivo de universalizar la atención en salud, y permitir
que 15 millones de personas-accedan a la mejor atención de salud, en un sistema
universal para toda la república,
mediante ficha médica e historia clínica y acceder a los servicios de calidad
que necesitan, incluyendo descuentos en medicamentos.
Se ha dictado en fecha 2 de agosto de 2016 el Decreto de Necesidad y Urgencia 908/2016, en el que se expresa que el Sistema
Nacional del Seguro de Salud tiene como objetivo procurar el pleno goce del
derecho a la salud de todos los habitantes de la República Argentina, sin
discriminación social, económica, cultural o geográfica, organizándose dentro
de una concepción integradora del sector y del concepto de salud, donde la
autoridad pública afirme su papel de
conducción general del Sistema y las sociedades intermedias consoliden su
participación en la gestión directa de
las acciones.
Fundamentalmente tiene por objetivo proveer el
otorgamiento de prestaciones de salud igualitarias, integrales y humanizadas,
tendientes a la promoción, protección, recuperación y rehabilitación de la
salud humana, que respondan al mejor nivel de calidad disponible y garanticen a
los beneficiarios la obtención del mismo nivel de prestaciones eliminando toda
forma de discriminación en base a criterios de justicia distributiva.
La distribución poblacional en base a la cobertura de
salud, actualmente las Obras Sociales Nacionales cuentan con aproximadamente
VEINTE MILLONES (20.000.000) de afiliados, unos SIETE MILLONES (7.000.000) se
encuentran cubiertos por las Obras Sociales Provinciales y otro MILLÓN
(1.000.000) de habitantes mantienen su cobertura a través de otros subsistemas
de seguridad social tales como las obras sociales Universitarias o de las Fuerzas
Armadas y de Seguridad, y otras locales como la Dirección de Ayuda Social para
el Personal del Congreso de la Nación o la Obra Social del Poder Judicial de la
Nación, a los que deben sumarse los sistemas de medicina privada ( con
aproximadamente 5.000.000 de afiliados) y el PAMI ( 5.000.000 de afiliados). Poniendo en la mira los que tienen cobertura
pactada y los que no la tienen.
Tienen cobertura pactada aquellos que tienen acceso a
un financiador sea público, privado o de la seguridad social. No tienen
cobertura pactada aquellos que solo son beneficiarios de la salud pública.
Se pretende el acceso a las prestaciones médico
asistenciales sin distinción mediante la Cobertura Universal de Salud, con la
finalidad de asegurar el acceso de la población a servicios de calidad
integrados y basados en la Atención Primaria de la Salud.
Con esto se pretende concluir el estado de EMERGENCIA
SANITARIA dispuesto por las leyes N° 26.204 y sucesivamente prorrogado por las
Leyes Nros. 26.339, 26.456, 26.563, 26.729 , 26.896 y N° 27.200 que ha
prorrogado hasta el 31 de diciembre de 2017
La SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD, Organismo
descentralizado de la Administración Pública Nacional, en jurisdicción del hoy
MINISTERIO DE SALUD, con personalidad jurídica y con un régimen de autarquía administrativa,
económica y financiera y en calidad de ente de supervisión, fiscalización y
control de los agentes que integran el SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD,
constituído por la fusión de TRES (3)
organismos en jurisdicción del hoy MINISTERIO DE SALUD, el INSTITUTO NACIONAL
DE OBRAS SOCIALES, la DIRECCION NACIONAL DE OBRAS SOCIALES y la ADMINISTRACION
NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD, con la finalidad de permitir un correcto
desenvolvimiento del Sistema Nacional del Seguro de Salud, ya que algunos
contenían objetivos, competencias, funciones y responsabilidades superpuestas.
Que también absorbió la ADMINISTRACION DE PROGRAMAS
ESPECIALES, y que tenía el objetivo de la
implementación y la administración de los recursos afectados al apoyo
financiero de los agentes de salud y a los planes y programas de salud
destinados a los beneficiarios del Sistema, conforme a la Ley N O 23.661 y sus
modificatorias.
Junto con ello se le transfirió el FONDO SOLIDARIO DE
REDISTRIBUCIÓN una significativa reserva de capital disponible —originado en la
ADMINISTRACIÓN DE PROGRAMAS ESPECIALES— como consecuencia de la inobservancia
de las disposiciones legales vigentes en la materia. Este se compuso de los recursos adelantados
por los Agentes del Seguro Nacional de Salud a los afiliados, por prestaciones
de alto costo y escasa accesibilidad, que el Estado Nacional reembolsaba. Estos
son entonces créditos que adelantaban los financiadores por cuenta del Programa, y que debían serles
reembolsados. Por el no pago de los recursos originados en estos reclamos de
las Obras Sociales y Agentes del Seguro
Nacional de Salud, se decidió que dichos fondos fueran reembolsados hasta el
2014, quedando pendiente el año 2015 en evaluación, y con el objetivo político de fortalecer el financiamiento del SISTEMA
NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD, promoviendo la atención sanitaria integral a fin
de garantizar el acceso a la salud de toda la población, afianzando los
principios de equidad y solidaridad que inspiraron su creación.
Los ejes de esta política son:
-Integración del sistema y fortalecimiento de los
hospitales públicos. Son uno de los actores más perjudicados por el sistema,
porque atienden a beneficiarios de obras sociales y prepagas sin cobrar casi
nunca por sus servicios. El sistema es demasiado complejo y los pagos llegan
demasiado tarde. Para revertir esta situación, y empezar a integrar el sistema
público y los sistemas privados, a partir de ahora las prestaciones que los
hospitales públicos den a beneficiarios de obras sociales se van a pagar,
después de un período de adaptación, en menos de 30 días.
-Cambio en la manera de financiar la atención a las
personas con discapacidad. En lugar de ser pagado por la obras sociales para
esperar después el reintegro del Ministerio de Salud (lo que genera demoras y
gastos administrativos), el Ministerio está creando un programa, llamado
"Integración", para pagar directamente a través del FSR las
prestaciones médicas de las personas con discapacidad, liberando a las obras
sociales y haciendo "más sencillo" el proceso.
-Readecuación de la manera en la que se distribuyen
los recursos del Fondo Solidario de Redistribución. Buscarán hacerlo “más
equitativo" para los afiliados de las obras sociales que tienen un menor
salario promedio.
Esto se desarrollara mediante la implementación de un
FIDEICOMISO la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS DE SALUD constituirá un
FIDEICOMISO DE ADMINISTRACIÓN, cuyo fiduciario será el BANCO DE LA NACION
ARGENTINA, con el objeto de financiar la estrategia de COBERTURA UNIVERSAL DE
SALUD (CUS) que instrumentará el MINISTERIO DE SALUD, y cuyo funcionamiento
será oportunamente fijado por la reglamentación que al efecto se dicte.
-Creación de una Agencia Nacional de Evaluación de
Tecnologías de Salud. El Gobierno envió al Congreso un proyecto para crear una
agencia que estudie los medicamentos, productos, técnicas y procedimientos
adecuados para atender cada enfermedad, con el objetivo de bajar costos y
evitar sobreprecios. También será responsable de establecer las técnicas
sanitarias que tendrán carácter vinculante con la justicia, lo que va a ayudar
a bajar la judicialización del sistema.
-Repartición de un fondo de casi 30.000 millones de
pesos. El 15% de los aportes para obras sociales de todos los empleados del
país va al Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que tiene una serie de
programas para compensar a las obras sociales con empleados de menores ingresos
y financiar tratamientos de alta complejidad, entre otros. Según sus reglas, lo
que no se usa de este fondo debe devolverse y repartirse equitativamente entre
las obras sociales.
1) 8.000 millones de pesos irán a fortalecer los
hospitales públicos y ayudarlos a preparar el lanzamiento y el desarrollo de la
Cobertura Universal de Salud, que se transfieren al FIDEICOMISO antes indicado.
2) 2.704 millones de pesos serán para pagar la deuda
histórica que tiene la Superintendencia de Servicios de Salud con las obras
sociales por tratamientos médicos de alto costo ya brindados.
3) 4.500 millones de pesos serán para un Fondo de
Emergencia y Asistencia para brindar apoyo económico a obras sociales ante
situaciones de epidemias, implementar campañas de prevención de enfermedades y
adquirir o reparar centros de salud propios.
4) Por el remanente de $ 14.267.913.875,96, se deberán
suscribir a valor de mercado "BONOS DE LA NACIÓN ARGENTINA EN PESOS
2020", a cuyos fines se faculta al Órgano Responsable de la Coordinación
de los Sistemas que integran la Administración Financiera del Sector Público
Nacional a emitir con cargo al presente decreto los títulos correspondientes.
Dichos bonos permanecerán hasta su total amortización en custodia del BANCO DE
LA NACIÓN ARGENTINA, en una cuenta a nombre de la SUPERINTENDENCIA DE SERVICIOS
DE SALUD.
Por su parte las provincias y la Nación, se vinculan
mediante el “Programa SUMAR”.
Este tenía como objetivo el aseguramiento público de
la salud que asocia y vincula derechos con prestaciones y servicios. Así, el
Programa SUMAR explicita cobertura de salud para su población objetivo respecto
de un conjunto de prestaciones priorizadas, promoviendo desde una perspectiva
de equidad, mejores condiciones de acceso a servicios de salud, y favoreciendo
el efectivo ejercicio del derecho a la salud.
Los Seguros Provinciales de Salud, como ejemplo de
financiamiento de los recursos y facultades no delegadas a la Nación, ya hacían
explícita la cobertura universal en sus distintos ejes: población, prestaciones
y protección financiera.
Explicitar y mejorar de manera progresiva y
secuenciadamente la cobertura pública de salud respecto de un conjunto de
prestaciones priorizadas bajo criterios técnicos.
Alcanzar niveles deseables de cobertura efectiva y
calidad de servicios de salud en la población.
Promover líneas de cuidado integrales de la salud y
prestaciones asociadas, priorizadas mediante el consenso con referentes
nacionales y provinciales en las distintas temáticas de salud.
Nominar a toda la población.
Implementar un sistema de incentivos que guíe
esfuerzos hacia metas crecientes sujetas a esquemas de monitoreo y auditoría.
Promover un cambio cultural en la visión y gestión de
la salud que priorice la estrategia de Atención Primaria, un desempeño eficaz
del sistema público y la utilización efectiva de servicios de salud por parte
de la población.
Mejorar los procesos de planificación y coordinación
de resultados en salud entre niveles gubernamentales, en el marco de una
organización federal del país y bajo mecanismos de cooperación.
Centrar el eje de la promoción del cambio en los
establecimientos empoderando a los equipos de la salud.
Dar contenido al Derecho a la Salud, otorgando
identidad a la población frente al sistema público de salud, explicitando su
cobertura y generando mecanismos de información
OBJETIVOS:
ANEXO 1
- Identificación, nominalización y documentación de beneficiarios de
la Cobertura Universal de Salud.
- Mejoramiento de las determinantes sociales de salud.
- Desarrollo, equipamiento y puesta en valor de efectores públicos de
salud.
- Fortalecimiento y modernización del sector público de salud.
- Acciones de Atención Primaria de la Salud.
- Desarrollo y optimización de las Redes Integradas de Servicios de
Salud.
- Mejoramiento de la calidad de los servicios de salud.
- Fortalecimiento de los recursos humanos en salud.
- Actividades de Promoción y Protección de la salud y medicina
preventiva.
ANEXO ll
Asistencia financiera a obras sociales ante
situaciones de Epidemias y o Emergencias en el ámbito del territorio nacional.
Asistencia financiera a obras sociales que desarrollen
programas de prevención aprobados por la Superintendencia de servicios de
Salud.
Apoyo financiero a las obras sociales para la
adquisición y/o remodelación de efectores propios.
Asistencia financiera para la adquisición de
equipamiento tecnológico para efectores propios de la seguridad social.
Asistencia financiera para programas de
fortalecimiento institucional de las obras sociales.
Apoyo financiero para programas de modernización
institucional en el campo informático.
Financiamiento de situaciones de excepción, no
contempladas en las normativas vigentes y que produzcan un impacto negativo
sobre la situación económico financiera de las obras sociales.
Resta la implementación por las resoluciones del
Ministerio de Salud de la Nación.
Fin del documento.
Fin del documento.
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